El Espacio Natural Arribes del Duero se caracteriza por su diversidad paisajística al combinar ondulados relieves salpicados de pequeños resaltes, propios de un paisaje sobrio y sencillo, con hondos valles encajados, de cañones casi verticales por donde discurre el río Duero y algunos de sus afluentes (Tormes, Huebra), dando forma así al espectacular arribe.
Se trata de una formación orográfica contundente y abrupta que marca y condiciona no sólo el paisaje, sino que además favorece la singularidad de todos los ejemplares faunísticos y vegetales que conviven en este Espacio Natural.
